Sarah Paulson, una actriz polivalente

Considerada como una de las grandes estrellas de su generación, la actriz Sarah Paulson es un claro reflejo de cómo el esfuerzo más duro termina recompensando a los intérpretes que trabajan para alcanzar la fama. En 12 años de esclavitud no interpreta al personaje protagonista, pero logra destacar y ponerse a la altura del resto de sus compañeros de reparto.

Sus inicios en el teatro

Si bien hay actores que comienzan en el cine o la televisión y optan por saltar sobre los escenarios a medida que maduran profesionalmente, Sarah Paulson es un reflejo opuesto de esta situación. La actriz, nacida el 17 de diciembre de 1974 en Tampa, Florida, tuvo claro desde joven que se quería dedicar a la interpretación. Cuando terminó el instituto comenzó a buscar trabajo y papeles al tiempo que compaginaba este esfuerzo con sus estudios en la Academia Americana de Arte Dramático. Tuvo algunos papeles en obras de teatro como Horton Foote y también comenzó a aparecer en pequeñas apariciones en series de televisión como Ley y Orden. Esto ayudó a que poco a poco fuera siendo más conocida y que contaran con ella en más producciones.

Llega su salto a la fama

Aunque ya había aparecido en multitud de series y obras de teatro su incremento de popularidad llegó en el año 2011 con su aparición en tres episodios de la terrorífica serie de televisión American Horror Story. El excelente trabajo que realizó en la obra de Ryan Murphy la convirtió en un nombre a tener en cuenta y de esos tres episodios nació una presencia formal en las siguientes temporadas de la ficción del canal FX. Al mantener su presencia en más y más episodios de esta producción Paulson ganó fama en todo el mundo y su nombre comenzó a entrar en las quinielas de los grandes estudios de Hollywood.

No obstante, esto no nubló el buen juicio de la actriz, que mantuvo abiertas sus opciones y nunca abandonó su interés en aparecer en producciones independientes y en obras de teatro. Durante este periodo se la pudo ver en producciones de bajo presupuesto como After-School Special y Game Change, mientras que al mismo tiempo también se dejó ver en Mud, película dirigida por Jeff Nichols y protagonizada por el famoso Matthew McConaughey. Su presencia en el cine iba siendo cada vez mayor y se auguraba que en breve le llegaría otra gran oportunidad.

Sarah Paulson en 12 años de esclavitud

En 2013 le llega una de las mejores oportunidades de su vida: participar en el rodaje de 12 años de esclavitud, película dirigida por Steve McQueen basada en las memorias de Solomon Northup. Desde el primer momento Paulson sabía que tenía una gran oportunidad para brillar en el mundo entero, dado que la película apuntaba muy alto al contar con una historia excelente, un guion muy cuidado y un reparto de caras formado por actores de la talla de Chiwetel Ejiofor, Benedict Cumberbatch y Michael Fassbender.

En la película la intérprete toma el papel de Mistress Epps, la malvada esposa del terrible Edwin Epps. Su personaje se pierde en la desesperación de tener una vida caracterizada por tener todo lo que puede querer menos el afecto incondicional de su esposo, que tiene más interés en una de las esclavas que en ella.

La presencia de Mary Epps en el terreno en el que reside el matrimonio es dura, temible y normalmente impredecible, utilizando violencia e intimidación como rasgos principales de su personalidad. Para interpretarla Sarah mencionó que tuvo que meterse mucho en el papel y explorar la psicología de un personaje deplorable en el cual debía encontrar sentido a sus acciones. Nunca estuvo de acuerdo con lo que le ocurrió a Mistress Epps, pero intentó entenderla para interpretarla mejor.

Pero aún con la gran repercusión de Paulson en el papel, lo cierto es que la actriz casi no lo consiguió. Tuvo que realizar una audición improvisada que gustó mucho al director de la película y después la producción de American Horror Story tuvo que retrasar el rodaje de la serie solo por ella para que tuviera la oportunidad de terminar la película. Tal y como la actriz lo recuerda, nunca nadie en el mundo del espectáculo había demostrado por ella un comportamiento tan solidario y desinteresado, algo que la emocionó.